Luces, microrrelato de Navidad (2021)
La primera vez que vi las luces de Navidad en el pueblo aún llevaba trenzas.
Mi hermana pequeña, pegada a mis piernas, fascinada como yo ante aquella maravilla que competía con las mismas estrellas. Algunas luces se extendían en hileras simples y otras formaban una trabajosa estrella de Belén, con cola y todo. Aquellos hombres, cargados con cables y bombillas en las escaleras, se me antojaban verdaderos artistas. Casi les aplaudo. Mi padre me dijo que al menos me esperara a que las encendieran.
De los nervios, me puse a bailar con mi hermana. Cuando eres pequeña, las emociones te llenan por dentro y las tienes que sacar por fuera en movimiento. Al crecer, creo yo, nos cabe más y la emoción se queda contenida.
Pues no me da la gana. Hoy han puesto las luces otra vez. Miro a mi hermana.
¡Vamos a bailar, María!
