Es hora de hacer menos

 Te propongo hacer menos. 


¡Horror! La antítesis de la productividad. Esto no se lleva. Apenas puedo con lo que tengo y tú quieres que haga menos. Esta mujer tiene mucho tiempo libre. 


Puedo escuchar tus pensamientos. Yo también los tengo.


Es una locura de estos tiempos en la que todos estamos inmersos, donde se nos ha dicho que para ser valiosos tenemos que estar continuamente “haciendo”. 


Si no produces, si no haces, si no demuestras al mundo que siempre estás muy ocupado, no tienes interés. Te conviertes en irrelevante. Alguien que está desaprovechando su vida. Quizá alguien que descuida sus cosas y sus relaciones.


Hay muchos juicios sociales alrededor del concepto de parar y no hacer absolutamente nada. ¿Tú enjuicias a la naturaleza por descansar de producir frutos en invierno? Se nos ha olvidado descansar. 


Como abejitas u hormigas, estamos en continua primavera todo el tiempo. Produciendo, buscando, sin parar, sin dejar un espacio en blanco. 


Sin entrar en contacto con nuestras prioridades.


Aquí es donde cambia la cosa. Estás ocupado, me atrevo a decir, con cosas que importan y otras cosas que no importan. Qué tonto es estar persiguiendo cosas que no resuenan en tu corazón. Qué mala inversión de tu tiempo es realizar actividades que se supone que debes, pero no tienes que. Qué locura es seguir diciéndote a ti mismo que tienes que mirar el correo electrónico diez veces al día porque eres “muy importante”. 


¿Sabes? ¡Eres muy importante! Tanto, que te mereces usar cada minuto de tu vida en algo con significado. 


Conecta con tus prioridades y deja de hacer todo lo demás. Observa lo que realmente es importante para ti. Todo el mundo dispone de 24 horas todos los días, nadie tiene más tiempo que otro. Úsalas con toda tu alegría en tus prioridades. 


Y en el espacio en blanco, por favor, descansa. 


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